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Los 8 descuidos económicos más comunes que la mayoría comete a los 30


SeniorLiving.org

Los 30 años son considerados “El tiempo dorado” de todo individuo; tanto hombres y mujeres en su mayoría, a dicha edad ya han alcanzado el cumplimiento de sus metas académicas y además, comienza la aventura de la estabilidad laboral. No obstante, esto no quiere decir que haya estabilidad económica, ¿Por qué?, pues por una serie de descuidos o errores que comúnmente cometen dichos treintañeros.

La mayoría de estos errores o malos hábitos son debido a dejarse llevar por el comienzo de la fiebre del consumismo, la cual no es mala, pero como toda fiebre, si no se controla, puede destruirte. Así pues, dicho esto, lo mejor es que conozcas con detalle cada uno de estos malos hábitos, para que puedas corregirlos o evitarlos totalmente lo antes posible.

  1. Créditos por doquier sin ninguna planificación

Seguramente ya has escuchado acerca de las bondades de utilizar una tarjeta de crédito para realizar tus pagos, aunque parte de dichos puntos positivos son solo visibles para quienes le dan el uso inteligente que esta amerita. Sin embargo por desgracia, el porcentaje de este tipo de uso comedido y previamente planificado es muy bajo para las personas de 30 años.

Quién lo diría, siendo estos últimos nombrados, los principales eslabones de la cadena laboral, ya que se encuentran en la flor de su desarrollo como profesionales. Aunque, la realidad más cruda es que utilizan a diestra y siniestra la tarjeta de crédito causando así grandes desbalances en su propia economía. Así que pues, no te extrañes de ver una pareja de recién casados pasando por el típico problema de “La culpa es de la tarjeta”.

Dentro de este blog ya se ha mencionado en otros artículos el arma de doble filo que puede ser dicha herramienta financiera por lo que se recomienda utilizarla únicamente en casos extremos y cuando no tengas otra manera de realizar pagos.  Además, siempre gasta solo lo que puedas pagar en un corto plazo, es decir a más tardar durante el siguiente mes. .

  1. No invierten en nada productivo

Esta edad de los 30, es como ser nuevamente un niño en cuestiones económicas, y para desgracia, afecta el modo de inversión, convirtiéndolo en casi nulo. Son muy pocos los treintañeros que logran realizar una inversión de forma inteligente y estos se enfocan únicamente en gastos para disfrute propio, lo cual es un error imperdonable.

Para lograr una mejor estabilidad, tú como una persona racional y con buen uso de prácticas gerenciales, deberás hacer un mayor hincapié en inversiones de bajo riesgo las cuales te permitirán recuperar rápidamente el gasto que hayas realizado en ella.

Además se recomienda siempre que tengas la oportunidad de comprar acciones públicas en instituciones gubernamentales, esto te asegurara con el pasar de los años una nueva fuente de ingreso que podría revalorizarse positivamente.



  1. No tienen ningún tipo de amor hacia el ahorro

Ahorrar es una de las prácticas que muchos padres les inculcan a sus hijos desde que tienen edad para discernir entre lo “bueno” y lo “malo”. No obstante, parece que a los 30 años toda esa información se olvida y comienza el proceso de despilfarramiento de capital sin control alguno.

Esto se puede notar día a día en adultos cursantes de dicho periodo en la vida, que prefieren ir de compras con sus esposas y gastarse todo el salario en pequeños lujos, en vez de pensar en guardar para el porvenir, que sin duda es un aspecto con mayor relevancia.

La mejor recomendación es tomarse las cosas con calma; y si bien, es verdad que existe una gran tentación de darse esos pequeños “agasajos” que ofrece la vida; todo tiene su momento. Si aún no tienes la estabilidad económica suficiente como para hacerlo, por favor no lo hagas.

  1. Planifican erróneamente las prioridades financieras

Las prioridades en la vida financiera de cualquier experto son básicamente la reinversión de capital; como se había mencionado con anterioridad, esto sin duda te generará la estabilidad que buscas. Pero cómo caso contrario, los novatos de la edad alocada de los 30 priorizan otra serie de gastos que para nada serán repuestos.

Esto va ligado al punto anteriormente descrito sobre la falta de hábitos ahorrativos, y si lo hacen, es tan solo para literalmente lanzarlos por la borda. Lo más adecuado para evitar caer en este tipo de situaciones poco agradables es pedir asesoría de alguien con mayor experiencia económica, para que ayude a crear un plan ideal de acuerdo a lo que amerites.

Sin embargo, también puedes tomar la iniciativa y comenzar a dejar atrás la inmadurez respecto a gastos y colocar en primer lugar aquellos que sean “indispensables” dentro de cualquier actividad de tu día a día, y que de alguna u otra manera, fomenten un crecimiento a distintos niveles en ti, ya sea social o económicamente hablando.  ¡El punto es que realmente sea importante como para que amerite sacar tu dinero del bolsillo!

  1. Piensan que su estabilidad laboral será para siempre

Un error muy grave cometido por esta cúpula de individuos, es la de creer que su trabajo, (que seguramente es uno de los primeros que obtienen) les durará para siempre. Si llegas a pensar de esta manera lo único que obtendrás es decepción, ya que como dice el dicho “nada es eterno”. De hecho, si puedes tener más de un trabajo, no dudes en acatarlos.

Así que pues, debes tener consigo siempre un presupuesto para casos de emergencia, diseñar planes “B”, y hacer estudios de factibilidad para cada una de las estrategias que desees aplicar en tu vida económica, ya que un paso en falso podría significar grandes pérdidas.

Las personas que se encuentran en la edad de los 30 no toman en cuenta ninguno de estos aspectos, y creen que su vida laboral, al ser aparentemente buena les permite “no tener ningún tipo de preocupaciones o riesgo”, una vez más se recalca el hecho de que nadie debe confiarse; las vueltas de la vida suceden en un parpadeo.

Por ultimo recuerda que como buen emprendedor tu objetivo es ir creciendo constantemente en todos los ámbitos posibles, y esto incluye al laboral. Si puedes ir escalando de posición o probar diferentes empleos con cargos variados, hasta encontrar lo que realmente llene todo tu ser, no titubees y ve por ello.

  1. No diseñan un presupuesto para ninguna de sus actividades

¡Ir de vacaciones! Esta es una actividad que funciona como ejemplo para entender este punto; la mayoría de las personas de esta edad ni siquiera son capaces de diseñar un presupuesto para ello, aunque parezca algo exagerado, pero es así.

Es decir, respecto a lo anterior, las personas treintañeras realizan el grave descuido de no planificar sus gastos basándose en el capital con el que cuentan en la actualidad, dejando todo a medias o mejor dicho, que “fluya” de forma imprevista. Esto conllevará a claro declive de cualquier proyecto o en algún momento te obligará a recortar gastos.

  1. ¿Contratar un seguro? ¿Con cuál motivo?

Tener un seguro para todos los bienes adquiridos es un respaldo grandioso ante cualquier situación adversa que se presente de forma imprevista. Es muy común el ver a jóvenes adultos con la edad de entre 28 y 34 años que prefieren obviar esto con la simple excusa de que “nunca lo van a necesitar”, ¡esto es grave! Y no debes hacer eco de ello para el resto de tus compañeros o familiares.

En cualquier situación de la vida existe un margen de riesgo que puede ser muy variado. Las estadísticas demuestran que los beneficios de contar con este tipo de servicios son mucho mayores a sus riesgos, y sobre todo, si ya a tus 30 cuentas con hijos.

  1. Están sumergidos en sus propias deudas

¡Los treintañeros están sumergidos hasta el cuello de deudas y más deudas! Y todo por no haber tomado en cuenta ninguna de las recomendaciones más idóneas para el manejo correcto de capital (inversión, ahorro, consumo adecuado). Aun así, esto puede cambiar si pones de tu parte.

Las estrategias para no caer en deudas durante cualquier periodo de tu vida, y no solo hablando de los 30, son el ahorro, la inversión y el consumo adecuado de las ganancias. Aplica cada una de ellas combinándolas con conciencia, análisis y raciocinio y te olvidarás de este tipo de situaciones desagradables.

Además, no te endeudes con más de lo que puedes pagar, esto es básico, y si no tienes otra opción más que hacerlo, entonces te tocará hacer un buen sacrificio para salir rápidamente de ella. Por otro lado, busca instituciones bancarias o uniones de crédito con baja tasa de interés.

Por: José Alejandro Silva


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